El nuevo presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, centró buena parte de su primer discurso como jefe de Estado en la seguridad y la lucha contra las organizaciones criminales.
Durante la ceremonia de posesión en Cali, el mandatario planteó un cambio frente a la estrategia utilizada durante el Gobierno anterior para enfrentar a los grupos armados.
De La Espriella aseguró que su administración utilizará toda la capacidad del Estado contra las estructuras que continúen actuando al margen de la ley y planteó una política de mayor presión militar y policial.
El discurso estuvo acompañado por mensajes relacionados con la recuperación del orden, la autoridad institucional y la defensa de las Fuerzas Militares y de Policía.
La elección de Cali como escenario de la posesión también estuvo relacionada con ese mensaje. El suroccidente colombiano ha sido una de las regiones más afectadas por el conflicto armado, el narcotráfico y la presencia de estructuras ilegales.
El nuevo mandatario también habló de cambios en las relaciones internacionales y de una nueva orientación para Colombia.
Con este discurso, De La Espriella dejó claro cuáles serán algunas de las prioridades de su administración desde el primer día.
